Leyendas de Granada
Cámaras secretas, asesinatos por venganza, princesas prisioneras, palacios encantados y jardines llenos de fragancias orientales… Muchos de los lugares de Granada nos cuentas las historias, leyendas y fábulas, convirtiéndola en una ciudad mágica.
El último suspiro del Moro
Hay una leyenda popular que narra como Boabdil, un pacifista y el último rey de los moros, se rindió en Granada sin luchar contra el Rey Fernando y la Reina Isabel de España en 1492. Los monarcas Católicos exiliaron a Boabdil e inmediatamente izaron la bandera de la España Cristiana sobre la Alhambra, señalando el fin del último reino musulmán de la Península. Boabdil comenzó a llorar cuando entregó al Rey Fernando las llaves de la ciudad. Su madre Ayesha, llena de sorpresa y furia, le reprochó sus lágrimas exclamand
“Llora como mujer lo que no has sabido defender como un hombre.”
No es difícil entender el porqué del llanto de Boabdil. Las lágrimas que derramó eran la constatación de que iba a abandonar un paraíso en la Tierra. Así que cuando Boabdil hizo una pausa en su camino y, desde lo alto de una montaña echó la vista atrás una última vez para ver la bella ciudad que había perdido, suspiró.
Sala de los Abencerrajes
El nombre de la sala deriva de una trágica leyenda in la que se narra como 36 miembros de la familia noble Abencerraje fueron invitados a un banquete en el palacio del Sultán Abu Al-Hassan (el padre de Boabdil). El Sultán quería venganza después de descubrir que Hamet, el miembro jefe de la familia Abencerraje, cortejaba a Soraya, su concubina favorita. Durante el banquete, hizo que sus guardias entraran en la sala trabajosamente tallada y cortaran las gargantas de todos los miembros de dicha familia. Después, arrojaron las cabezas de las victimas en las fuentes. La leyenda sostiene la mancha visible en el fondo de las fuentes hoy día es la sangre que quedó como un recuerdo permanente de la horrible masacre.
El soldado encantado
Don Vicente era un estudiante de Salamanca, a quien le gustaba viajar durante el verano por los pueblos, tocando su guitarra y ganando dinero con sus canciones. Una vez llegó a Granada la víspera de San Juan. Se encontró con un soldado perfectamente armado que montaba guardia, y que pasaba desapercibido para todo el mundo. Don Vicente le preguntó quién era. El soldado le contestó que le habían cogido prisionero en un ataque contra los moros 300 años antes. Le habían lanzado un hechizo que le obligaba a vigilar el tesoro de los moros y evitar que cayese en manos cristianas.
Sólo era liberado temporalmente una vez cada 100 años, en la víspera de San Juan, cuando el hechizo permitía que cualquier persona lo viera y pudiera liberarlo. El desesperado soldado prometió a don Vicente la mitad del tesoro a cambio de su ayuda. Su misión consistía en encontrar un sacerdote en ayuno para librarlo del hechizo y una doncella pura para abrir el cofre del tesoro. Don Vicente salió a buscar ayuda y encontró una chica casta y un cura de apetito insaciable. El cura haría lo posible para ignorar su apetito.
Una vez que don Vicente, el cura y la chica llegaron al pie de la torre, la cripta apareció. Una vez dentro, el hechizo parecía roto. Entonces Don Vicente comenzó a llenar sus bolsillos con oro. El cura glotón comió algo de fruta. En un visto y no visto, Don Vicente, la doncella y el cura se encontraron fuera de la torre. La Noche de San Juan había terminado y el hechizo no se había deshecho… El sacerdote había comido demasiado pronto.
Según cuenta la leyenda, todavía el soldado permanece prisionero en la torre, donde se le puede ver vigilando el Tesoro de la Alhambra…
Vocabulary
Leyendas y fábulas: Legends and fablesHechizado: Enchanted
Llorar: Weep
Casta: Chaste
Doncella: Maiden
Ayuno: Fasting
Cámara: Vault
Paraíso: Paradise
A cambio: Exchange
Tesoro: Treasure
Vigilar: Guarding