Learn Spanish in Spain

Estudiar Español en España

Usamos cookies para mejorar su experiencia como usuario de nuestra web. Cookie Más información

Inicio » Cultura » España » Naturaleza en España » Osos de Asturias (España)

El Oso Pardo en España

Oso Pardo

El oso pardo español está casi extinguido. Aprende sobre la población de oso pardo en la región de Asturias, el hábitat del oso pardo y los Pirineos.

Vocabulario

Peligro: danger
Oso: bear
Presión: pressure
Mayor: biggest
Tamaño: size
Osezno: bear cub
Pardo: dun, brownish-gray
Hembra: female
Macho: male
Osera: den

Verbos

Destruir: to destroy
Poblar: to inhabit
Cuidar: to look after, to take care of
Buscar: to look for
Alimentarse: to feed

Entre los animales de España en peligro de extinción se encuentra el oso pardo de Asturias. En la región asturiana tan sólo quedan 80 ejemplares del oso pardo cantábrico. La presión humana, que ha destruido su hábitat, y la caza abusiva en el pasado han mermado el número de ejemplares, aunque en la actualidad las medidas de protección comienzan a dar sus frutos. El oso pardo es el mayor de todos los animales que habitan en la Península Ibérica. Los machos llegan a medir dos metros de altura y alcanzan unos 180 kilogramos de peso. Este gran tamaño los obliga a habitar grandes extensiones de terreno para completar su dieta omnívora: frutos, raíces, pequeños animales y carroña. Los osos pardos llegan a caminar decenas de kilómetros para conseguir  alimento.

Las hembras de oso pardo suelen tener pequeñas camadas de crías, entre una y tres, cuatro en casos excepcionales; aunque lo más normal es que tengan dos oseznos. Esta escasez de crías y el tiempo que dedican a cuidarlas (las crías dependen completamente de la madre cerca de año y medio, con lo cual una hembra de oso pardo sólo puede volver criar al cabo de un mínimo de dos años) hacen extremadamente difícil su recuperación. Además de esto, la caza furtiva es otro de los grandes peligros a los que está sujeto este hermoso animal.

El Oso Pardo en Asturias

Una de las características más impresionantes del oso pardo es su enrome cabeza con sus dos pequeños ojos. Sus orejas son pequeñas y redondeadas y su pelaje va desde el pardo oscuro, casi negro hasta las gamas de amarillentos muy claros, casi blancos. Incluso se pueden mezclar varios tonos en un solo individuo. Entre los ejemplares asturianos es frecuente que sus extremidades sean negruzcas, e incluso se llegó a catalogar a este animal junto con los ejemplares que pueblan Los Pirineos como una subespecie del oso pardo denominada Ursus arctos pyrenaicus, aunque esto es muy discutido.

Las hembras entran en celo en los meses de junio y julio. Los machos son atraídos por el olor que ellas desprenden, y en el caso de que dos machos o más sean atraídos por la misma hembra, comienzan a pelear por ella. Estas peleas suelen terminar con los animales heridos y, en algunos casos acaban con la muerte de uno de los contrincantes. El macho vencedor persigue a la hembra, aunque muchas veces no es aceptado, y tiene que comenzar un ritual de apareamiento que puede durar varios días.

Una vez que la pareja de osos pardos se ha apareado durante una semana, el macho abandona a la hembra, y ésta buscará una osera para dar a luz a su prole. Una curiosidad de estos animales es que el estado de gestación de la osa queda en suspenso, es decir, queda en fase latente hasta la llegada del otoño, época en la que el huevo se implanta en el útero y se reinicia la fase de gestación. Este fenómeno se conoce como ovoimplantación diferida.

Las crías nacerán durante el invierno, durante el periodo de hibernación de la osa. Durante este periodo, la cariñosa madre y su prole tienen que alimentarse de las grasas acumuladas por la hembra durante el periodo previo a la hibernación. Los oseznos, al nacer, carecen de pelo y tan sólo pesan unos 350 gramos, ya que su desarrollo embrionario se limita a los dos meses anteriores al parto.

Con la llegada de la época primaveral, la osa y sus pequeños salen de la osera y comienza el periodo de aprendizaje del osezno, que como hemos mencionado más arriba, depende de la madre durante un año y medio. Este periodo es fundamental para la supervivencia del oso, ya que son animales de gran inteligencia con personalidades individuales muy marcadas.

Estos animales llegan a vivir unos 25 años en libertad, algunos más en cautividad.

Por regla general, el oso pardo asturiano huye de la presencia humana, y es bastante difícil conseguir observar estos animales en estado salvaje. Pero te recomendamos que si te encuentras con uno de estos animales no te asustes ni grites para no molestarlo, y sal cuanto antes de su camino, porque son imprevisibles.