
Un paraido en el Mar Caribe
Para muchas personas la República Dominicana es el lugar perfecto para pasar las vacaciones; un paraíso de sol, arena y playas todo el año. Para Cristóbal Colón fue el lugar más hermoso que nunca había visto, y le dio el nombre de “La Española”, mientras que los habitantes originales le daban el nombre de “Quisqueya”, que significa fértil Madre Tierra.
El nombre moderno de la isla es “Hispaniola”. Está dividida en dos países: la mitad occidental es Haití, cuyas lenguas son francés y creolle; y la mitad oriental es la República Dominicana, donde se habla español.
El país te ofrece una variedad de tesoros naturales únicos en el Caribe: una frondosa vegetación subtropical, valles fértiles, cadenas montañosas de más de 3.175 metros de alto, y cientos de kilómetros de playas de arenas blancas flanqueadas por líneas de palmeras y con un impresionante mar turquesa.
En el norte de la isla podemos encontrar la ciudad de Sosúa. Es famosa por la práctica del buceo y sus playas. A pesar de su tamaño modesto, Sosúa es una ciudad internacional con una gran comunidad de expatriados que la mantienen limpia, segura, y lista para ser disfrutada.
A pesar de que la zona siempre estuvo habitada, cuando se fecha su fundación real fue con la llegada de refugiados judíos procedentes de Europa que escapaban de la represión. Ellos han mantenido sus tradiciones y festividades hasta hoy, aunque parte de esa comunidad se ha mudado a la capital Santo Domingo. Sosúa mantiene una sinagoga y un museo relacionado con las tradiciones judías.
Sosúa se encuentra localizada a 25 km. al oeste de Puerto Plata, capital de la provincia del mismo nombre, y a 15 minutos al este de Cabarete, La Meca del windsurf y del kitesurf de la República Dominicana. Un tiempo en Sosúa te permitirá disfrutar de verdad de lo mejor de la ciudad y de la costa caribeña.


