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Armando Valladares

Armando Valladares

Armando Valladares es un escritor cubano que pasó 22 años en prisión arrestado por el Gobierno cubano. En 1975, fue reconocido como preso de conciencia.

Vocabulario

Prisión: Prison, jail, penitentiary
Preso: Prisoner
Derechos: Rights
Piernas: Legs
Papel de fumar: Cigarette paper
Lucha: Fight
Esperanza: Hope
Memoria: Report
Huelga de hambre: Hunger strike
Conciencia: Awareness

Verbos

Condenar: To condemn
Encarcelar: To imprison, to jail
Negarse a: To refuse to
Solicitar: To request
Fallecer: To die

Armando Valladares es un escritor cubano que estuvo 22 años en una prisión cubana, entre 1960 y 1982. En 1975, Amnistía Internacional lo reconoció como preso de conciencia.

En 1960, cuando tenía 23 años, el gobierno cubano condenó a Armando Valladares a 30 años de prisión cuando se descubrieron en La Habana unos talleres para fabricar bombas. No parece que hubiera ninguna evidencia para apoyar la conexión de Valladares con los talleres y organizaciones internacionales de derechos humanos como Amnistía Internacional y el Oslo Freedom Forum publicaron que había sido encarcelado sólo por su abierta oposición al gobierno comunista. Durante su encarcelamiento, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos (OEA) también declaró que el gobierno cubano había violado varios de sus derechos, incluyendo el derecho a un juicio justo y el derecho a un trato humano durante la detención.

Valladares se unió a un grupo de presos que protestaron en 1974 por su encarcelamiento negándose a vestir el uniforme azul usado ​​por los presos comunes. A Valladares se le negó la comida durante 46 días. La deficiencia vitamínica y las restricciones en el acceso a la medicina, unidas a largos períodos de confinamiento solitario y tortura por negarse a aceptar la rehabilitación política le produjeron un síndrome que le paralizó las piernas durante cinco años, hasta 1979.

En la cárcel escribió poemas sobre papel de fumar que consiguió sacar de la prisión de contrabando. Estos poemas están recogidos en su libro “Desde mi silla de ruedas”. Los poemas captaron la atención internacional, inspirando a personas de todo el mundo a concienciarse sobre la causa de los presos políticos y la lucha por su liberación. Muchos de estos poemas apelan a nuestro sentido de solidaridad y esperanza. “Le crecerán un día alas” dice:

Le crecerán alas algún día
a mi silla de ruedas
podré volar sobre los parques
alfombrados de niños y violetas.

Será mi silla un sueño alado
sin la obsesión enajenante de las rejas
y podré escalar el arco iris
y descender por la montaña quieta.

Sera mi silla un sueño sin pupila
una golondrina metálica sin tierra.

Los poemas de Armando Valladares y la atención internacional parecen haber prolongado su encarcelamiento, ya que todos los prisioneros cubanos detenidos con Valladares fueron puestos en libertad antes que él. El gobierno cubano finalmente decidió dejarlo en libertad en 1982 después de que el entonces presidente francés Françoise Mitterrand solicitase personalmente a Fidel Castro la liberación de los prisioneros de conciencia.

Tras su liberación Valladares escribió Contra toda esperanza, una memoria de sus experiencias carcelarias.

Después de la publicación del libro, ya sea por el libro o con el deseo de hacer una declaración política clara, el entonces presidente de EE.UU. Ronald Reagan lo nombró embajador de EE.UU. ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU. Reagan también le otorgó la Medalla Presidencial de Ciudadanos. El poeta también ha recibido varios importantes premios de países de todo el mundo, como Francia (Premio Libertad del PEN club), Italia (Premio Internacional de Periodismo), y Honduras (Orden José Cecilio del Valle).

Entre otros famosos prisioneros políticos en Cuba encontramos a Orlando Zapata Tamayo y Guillermo Fariñas, cuya huelga de hambre contribuyó a la puesta en libertad, en 2010, de los 75 presos políticos que habían sido detenidos en la primavera de 2003. Tamayo falleció mientras estaba en huelga de hambre en febrero del mismo año. Una resistencia constante a comprometerse con las creencias políticas haciéndole frente a la violencia física ha ayudado a Valladares y a otros presos cubanos a atraer la conciencia mundial hacia su causa. Han servido de ejemplo para todos los que luchan por la justicia.