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La Historia del Chocolate en México

Chocolate Mexicano

La Historia del Chocolate. Las culturas antiguas en la selva tropical de Mesoamérica cultivaban los granos de cacao para preparar una bebida amarga.

Vocabulario

sabor, m: flavour
desde hace: for
amargo/a: bitter
red, f : net
vasija, f: vessel
vasto/a: huge, extensive
moneda de cambio, f: currency
dinero, m: money
resfriado, m: cold
achiote, m: annato tree
capricho, m: craving

Verbos

datar: to date from
extenderse: to reach
fermentar: to ferment
secar: to dry
endulzar: to sweaten

El chocolate se disfruta y se valora en muchas partes del mundo como un placer dulce y un regalo romántico. El sabor único del chocolate y su asociación con cualidades dinámicas y universalmente deseadas, como el amor y la vitalidad, nos viene fascinando desde hace siglos. La historia del chocolate en México comienza en la selva tropical de Mesoamérica, cuando las culturas antiguas cultivaban los granos de cacao para preparar una bebida amarga.

A lo largo de su historia, el chocolate ha sido consumido por la gente de una forma u otra. Algunos historiadores de los olmecas han encontrado recipientes con restos de chocolate datados en esta civilización de Veracruz. Algunos glifos mayas y los residuos que encontrados indican que consumían el chocolate ya en el año 250. El territorio maya se extendía por el sur de México y partes de algunos países de Centroamérica. Los mayas tenían una extensa red comercial, que permitía a los mayas vivir en lugares frescos y secos para disfrutar del grano de cacao tropical. Algunas pinturas mayas muestran a reyes, dioses y animales que beben chocolate. Los vasos para beberlo estaban especialmente marcados con un glifo específico que correspondía a la palabra chocolate. Algunas de estas vasijas estaban elaboradamente decoradas, lo que sugiere que el chocolate era una bebida favorita de la élite maya.

Los mayas probablemente procesaban el chocolate fermentando primero las vainas de cacao y luego secando y tostando los granos. Luego retiraban las cáscaras y molían los granos pelados en una pasta que luego se mezclaba con agua, chiles, harina de maíz y otros ingredientes. Los mesoamericanos no tenían azúcar, pero podían haber utilizado otros ingredientes disponibles, tales como la miel y la vainilla para endulzar la bebida.

En el siglo XIII, los aztecas controlaban una vasta zona de México que se extendía por las secas tierras altas centrales, donde el grano de cacao no crece. Los aztecas impusieron impuestos sobre los pueblos conquistados que se incorporaban a su imperio. Los mayas, que habían estado usando los granos de cacao como moneda de cambio, se vieron obligados a ofrecer granos de cacao como tributo a los gobernantes aztecas. Como estos granos llegaban al imperio desde las distantes tierras bajas húmedas, eran un objeto de valor y sólo la clase dominante podría utilizarlos para preparar bebidas. Se dice que el famoso gobernante azteca Moctezuma bebía cincuenta tazas de chocolate al día. Todas las demás clases utilizan los granos como dinero.

La bebida de chocolate tenía también diferentes propósitos en Mesoamérica. Se utilizaba para tratar los síntomas del resfriado y la fiebre. También se usaba en ceremonias religiosas y como ofrenda a los dioses. A veces se mezclaban semillas de achiote con la bebida para darle un color rojo sangre con fines religiosos.

En el siglo XVI los conquistadores españoles se dieron cuenta de inmediato de la importancia del chocolate en la cultura mesoamericana. Se llevaron los granos de regreso a España, donde Astorga, en León, sería la cuna europea del chocolate. Fue allí donde se desarrollaron las nuevas preparaciones de la bebida que incluían la adición de azúcar, así como nuevas recetas para cambiar la textura. Cabe señalar que recientemente, en 1914, había 49 fabricantes de chocolate alrededor de la ciudad. La popularidad de la bebida se extendió rápidamente por toda Europa. Los españoles hicieron esclavos a quienes los aztecas habían exigido tributos de cacao, para cumplir con la creciente demanda europea de chocolate.

Desde sus orígenes nobles de la antigüedad a su actual atractivo global, los amantes del chocolate han descubierto nuevas formas de complacer su capricho. Una cosa que siempre ha sido la misma, sin embargo; el alto valor reconocido al producto y su aroma y sabor especiales.