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Religion en México

Religion en México

Religion en México. El catolicismo y la religión de la antigua civilización azteca de México comparten en realidad muchas cuestiones.

Vocabulario

Poderoso/a: powerful
Misa, f: mass
En torno a: around
Cura, m: priest
Ayuno, m: fasting
Peregrinación, f: pilgrimage
Rectitud, f: uprightness
Imagen, f: religious statue
Milagro, m: miracle
Plata, f: silver

Verbos

Arraigar: to be ingrained
Prever: to foresee
Compartir: to share
Construir: to build
Destacar: to stand out

Desde su arquitectura singular a la prevalencia de la lengua española, México es un país que todavía está profundamente arraigado en su pasado colonial del siglo XVI en el que la importancia de la religión, en particular, sin duda puede ser atribuida a la poderosa influencia de los españoles. Habiendo llevado el catolicismo romano a las costas mexicanas por primera vez en 1519, podría decirse que el conquistador extremeño Hernán Cortés nunca hubiera previsto que esta misma religión sería tan importante para la cultura mexicana casi cinco siglos después. México es ahora el segundo país católico del mundo, después de Brasil. Este país no sólo muestra una asistencia generalizada a las misas semanales, sino que también recibe una extraordinaria afluencia de turistas a la mundialmente famosa Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe y se deleita absolutamente en la celebración de sus numerosas festividades de orientación religiosa.

Sin ser tan diferentes como se podría pensar en principio, el catolicismo y la religión de la antigua civilización azteca de México comparten en realidad muchas cuestiones. Fue precisamente a estas creencias compartidas a lo que Cortés y su cohorte de clérigos se aferraron cuando se esforzaban en introducir el catolicismo y sus prácticas  en la cultura indígena mexicana. Gracias a que ambas religiones reconocen la importancia de los periodos de ayuno, de emprender peregrinaciones y adorar a una venerada figura maternal, Tonantzin en el caso de los aztecas y la Virgen María en el caso de los colonizadores españoles, en el siglo XVI éstos fueron capaces de convencer a las comunidades nativas de la rectitud de catolicismo. Profundamente integrado en el tejido cultural y emocional de la nación mexicana en nuestros días, el catolicismo es la religión dominante del estado, aunque no sea la religión oficial, a la que poco a poco se le están uniendo otras religiones como la judía o la musulmana y otras confesiones cristianas como la mormona o la evangélica. México puede experimentar ligeros cambios en la devoción religiosa, pero lo que parece claro que el catolicismo seguirá prevaleciendo en el futuro.

A menudo comparada con la Basílica de San Pedro de Roma debido a los millones de visitantes que acuden y cruzan el umbral de sus magníficas puertas cada año, la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, situada en el cerro del Tepeyac, en Ciudad de México, es la personificación de la grandiosidad Católica en el país azteca. Hogar de la venerada imagen de la patrona de la nación, la Virgen de Guadalupe, la Basílica es también el punto final de una populosa peregrinación. Nuestra Señora de Guadalupe se le apareció el 12 de diciembre de 1531 a un campesino llamado Juan Diego mientras caminaba por el cerro Tepeyac y le pidió que se construyese una iglesia en su honor. Esta visión, considerada por los católicos mexicanos como la misma Virgen María en persona, no sólo es ahora reverenciada a través de la imagen presente en la magnífica Basílica; también se declaró un día de fiesta en la fecha en la que supuestamente se materializó ante Juan Diego. Ese día, los fieles fijan los milagros, en  forma de pequeños brazos, piernas o corazones de plata junto a la imagen de la Virgen. La fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe es el punto culminante del calendario católico mexicano después de Navidad y Pascua.

México es un país latinoamericano orgulloso de mostrar públicamente su fervor católico, que no se puede entender realmente sin experimentar sus arraigadas tradiciones religiosas, entre las que destaca el día de Nuestra Señora de Guadalupe, en particular, que ofrecerá a los visitantes curiosos un profundo conocimiento de una nación innegablemente devota.