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La Vida es Sueño. Page 29

Spanish Literature: Calderón de la Barca
CLARÍN:		(¡Vive Dios, que va de veras!
Aparte
		¿Si es costumbre en este reino
		prender uno cada día
		y hacerle príncipe, y luego
		volverle a la torre? Sí,
		pues cada día lo veo;
		fuerza es hacer mi papel).
TODOS:		Danos tus plantas.
CLARÍN:		No puedo,
		porque las he menester
		para mí, y fuera defecto
		ser príncipe desplantado.
SOLDADO 1:	Todos a tu padre mismo
		le dijimos que a ti solo
		por príncipe conocemos,
		no al de Moscovia.
CLARÍN:		¿A mi padre
		le perdisteis el respeto?
		Sois unos tales por cuales.
SOLDADO 1:	Fue lealtad de nuestros pechos.
CLARÍN:		Si fue lealtad, yo os perdono.
SOLDADO 2:	Sal a restaurar tu imperio.
		¡Viva Segismundo!
TODOS:		¡Viva!
CLARÍN:		(¿Segismundo dicen? ¡Bueno!
Aparte
		Segismundo llaman todos
		los príncipes contrahechos).
Sale SEGISMUNDO
SEGISMUNDO:	¿Quién nombra aquí a Segismundo?
CLARÍN:		(¡Mas que soy príncipe huero!)
Aparte
SOLDADO 2:	¿Quién es Segismundo?
SEGISMUNDO:	Yo.
SOLDADO 2:	¿Pues, cómo, atrevido y necio,
		tú te hacías Segismundo?
CLARÍN:		¿Yo Segismundo? Eso niego,
		que vosotros fuisteis quien
		me segismundeasteis, luego
		vuestra ha sido solamente
		necedad y atrevimiento.
SOLDADO 1:	Gran príncipe Segismundo
		--que las señas que traemos
		tuyas son, aunque por fe
		te aclamamos señor nuestro--,
		tu padre, el gran rey Basilio,
		temeroso que los cielos
		cumplan un hado, que dice
		que ha de verse a tus pies puesto,
		vencido de ti, pretende
		quitarte acción y derecho
		y dársela a Astolfo, duque
		de Moscovia. Para esto
		juntó su corte, y el vulgo,
		penetrando ya, y sabiendo
		que tiene rey natural,
		no quiere que un extranjero
		venga a mandarle. Y así,
		haciendo noble desprecio
		de la inclemencia del hado,
		te ha buscado donde preso
		vives, para que valido
		de sus armas, y saliendo
		de esta torre a restaurar
		tu imperial corona y cetro,
		se la quites a un tirano.
		Sal, pues; que en ese desierto,
		ejército numeroso
		de bandidos y plebeyos
		te aclama. La libertad
		te espera. Oye sus acentos.