Con unas temperaturas máximas firmemente instaladas por encima de los treinta grados y ninguna playa a la vista, el verano en Sevilla no está hecho para los débiles. ¿Cuál es la parte positiva? Quienes desafíen el calor podrán disfrutar de la ciudad sin perder el tiempo en interminables colas, sin esperar a que las multitudes de turistas pasen para poder hacer una foto y encontrando con facilidad una mesa en los restaurantes de moda. Si no te asusta sudar un poco (bueno, a lo mejor algo más que un poco), visitar Sevilla durante el verano será una intensa experiencia en España que nunca olvidarás.

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A continuación, te damos unos consejos para hacer frente al calor:

 

Aficiónate a la siesta

Donde fueres, haz lo que vieres: evita estar en el exterior durante las horas de más calor. ¡La hora de la siesta existe por algo! Puedes mantenerte active toda la mañana y hasta la hora de la comida, a las 14:00 (recuerda que los horarios de las comidas en España podrían ser distintos a los tuyos). Después de comer, ponte cómodo y echa una cabezadita (así llamamos a una siesta corta, tumbado o echado en un sofá). Tomarte un respiro a la mitad del día te dejará tiempo para disfrutar de tu comida, charlar con la gente a tu alrededor y hacer una pausa que te dejará despejado para enfrentarte a la segunda parte del día.

Si te sientes incapaz de descansar sin hacer nada, siempre puedes visitar un museo que tenga aire acondicionado (por ejemplo, el Museo de Flamenco de Sevilla o el Museo Andaluz de Arte Contemporáneo) o salir a dar un paseo por el Parque de María Luisa, donde los grandes árboles proporcionan buena sombra. 

 

Hazte con un abanico

Hablando de costumbres locales, el típico abanico español es un accesorio de verano que nunca pasa de moda. Escoge uno barato de uno de los puestos callejeros (por ejemplo, en Plaza de España) por menos de 5€, o visita alguna tienda especializada para comprar una pequeña obra de arte pintada a mano. Es posible que necesites dedicar parte de la tarde a mejorar tus habilidades con el abanico, pero muy pronto serás capaz de desplegarlo con un simple golpe de muñeca. ¡Una vez tengas dominada la técnica, te sentirás un poquito más español!

 

Disfruta de la noche

Hay cosas de Sevilla que solo puedes vivir en verano, y una de ellas es el festival musical Noches en los Jardines del Real Alcázar. Escucha música clásica, músicas procedentes de todo el mundo o flamenco en un entorno mágico al aire libre gracias a los 75 conciertos que se celebran entre junio y septiembre.

Vive una típica fiesta andaluza

El barrio sevillano de Triana tiene su propia fiesta, la Velá de Triana, que se celebra a lo largo de seis días a finales de julio, de martes a domingo, incluyendo el 25 de julio, la fiesta de Santiago Apóstol, y el 26, el día de Santa Ana. Las celebraciones religiosas son una parte importante del festival, pero es una fiesta muy divertida en la que cualquiera puede tomar parte. Las calles y plazas alrededor de la Calle Betis están decoradas con farolillos y guirnaldas de colores, la música llena cada rincón, y encontrarás puestos de comida y bebida en los que reponer tus energías.

Como puedes ver, ¡hay muchos buenos motivos para visitar Sevilla durante el verano! Y, mientras estés aquí, ¿por qué no aprovechar para estudiar un curso de español con don Quijote? También te damos un último consejo: si no puedes sobreponerte al calor, la Costa de la Luz está tan cerca que siempre puedes subir a un autobús o a un tren, nadar en la playa, y estar de vuelta en Sevilla en el mismo día. 

 

 

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