Fiesta de San Fermín

Cada año, miles y miles de personas se dan cita en el mes de julio en Pamplona vestidos de pies a cabeza de blanco con un pañuelo rojo al cuello.

“A San Fermín pedimos,
por ser nuestro patrón,
nos guíe en el encierro
dándonos su bendición”
.
 

Son tantos los miles de personas que llegan a Pamplona, que en 2018 han superado el millón y medio de visitantes. Todos vienen con un único motivo: celebrar las fiestas de San Fermín.

Estas fiestas empiezan el 6 de julio con el chupinazo en la plaza del Ayuntamiento y terminan el 14 de julio en ese mismo lugar.
Entre tanto, por las calles más importantes de la ciudad corren toros y humanos a toda velocidad de camino a la plaza de toros. Estos son los famosísimos encierros.

Cada encierro es una carrera de 875 metros que dura entre 2 y 3 minutos si no ocurre nada fuera de lo normal. Por lo general, hay una media de 2.000 personas en cada encierro, por lo que correr el camino entero resulta prácticamente imposible.

La gran fiesta de los Sanfermines se hizo famosa cuando el escritor Ernest Hemingway la utilizó como escenario para su obra The sun also rises (traducida al español como Fiesta). Desde entonces miles de turistas se reservan estos días del año para visitar Pamplona y, de paso, parte de España.

Por la gran cantidad de gente que llega a la ciudad, nadie se siente extraño. Siempre hay otra persona al lado que es de cualquier otra parte del mundo. Y como todo el mundo va vestido de blanco y con un pañuelo rojo al cuello, nadie se siente fuera de lugar durante estos días de fiesta.

Además, es también una fiesta religiosa dedicada al santo que le da nombre a la celebración, por lo que es muy común ver, durante el día 7, distintas procesiones por toda la ciudad.

En resumen, San Fermín es una fiesta abierta, multitudinaria y multicultural en la que hay que reservar alojamiento con muchos meses de antelación para no quedarte sin lugar, pero en la que los lugareños, gracias a su simpatía, consiguen que todo el mundo se sienta como en casa durante esos días.

Durante el tiempo de los Sanfermines, el mundo entero pone su vista en Pamplona, ya que los toros siguen siendo un reclamo turístico importantísimo.

Y si el primer día de festejo se comienza con la canción que está escrita al principio de este artículo, las fiestas se acaban cuando todos los fiesteros se reúnen de nuevo en la plaza del Ayuntamiento y cantan al unísono:
 

“¡Pobre de mí,
pobre de mí,
que se han acabado
las fiestas de San Fermín!”

Y si se te olvidase por algún casual cuál es la fecha de estas fiestas canta aquello de… 

Uno de enero, dos de febrero, tres de marzo, cuatro de abril, cinco de mayo, seis de junio, siete de julio ¡San Fermín!