El blog del español donQuijote.org

“¿Por qué no podrían añadir un suplemento a la Historia, dándole, por ejemplo, un nombre muy discreto para que las mujeres pudieran figurar en él sin impropiedad?” Virginia Woolf, Una habitación propia

Esta cita de la famosa escritora británica Virginia Woolf (1882-1941) critica la falta de visibilidad sufrida por las mujeres escritoras. La frase es un extracto sacado de la obra ensayística titulada Una habitación propia, en la cual Woolf reflexiona sobre el hecho de que las mujeres no hayan podido disfrutar nunca de un espacio propio de desarrollo que les permitiera participar en la vida pública, política, laboral y social; viéndose así obligadas a desempeñar un único papel en la vida: el cuidado del hogar y de la familia. Pero ¿hubo mujeres que ejercieran otros roles en la sombra?

“Para la mayor parte de la Historia, Anónimo era una mujer” Virginia Woolf

Cuando decimos que una obra es anónima, nos referimos a que no hay datos certeros sobre su autoría. Muchas de las grandes obras de la literatura española son anónimas, como por ejemplo El Lazarillo de Tormes o El Cantar del Mío Cid. De igual forma, podemos encontrar grandes ejemplos en la literatura extranjera, como Las Mil y Una Noches o La Saga de Erik el Rojo.

Aunque hoy en día es imposible llegar a saber quién está detrás de la autoría de estas grandes obras de la literatura universal —sería demasiado atrevido asegurar que fueron escritas por mujeres, pero también negar el hecho de que, por ley de probabilidades, algunas de ellas seguramente lo fueron— sí que contamos con suficientes datos para determinar el impacto generado por mujeres escritoras que decidieron firmar sus obras bajo un seudónimo con el fin de tener más credibilidad y visibilidad. Datos que, en un día como hoy, 8 de marzo de 2020, Día Internacional de la Mujer, queremos compartir con todos vosotros.

Seguid leyendo si queréis conocer la historia de estas 5 escritoras españolas que utilizaron un seudónimo para dar a conocer su trabajo literario. Si prefieres hacerlo en inglés, haz clic aquí.

1. Cecilia Böhl de Faber y Larrea (1796-1877)

 

 

Cecilia Böhl de Faber y Larrea fue una mujer escritora española que, con el fin de hacerse un hueco en un mundo de hombres, firmaba sus obras bajo el seudónimo de Fernán Caballero. Recordemos que estamos hablando de la España del siglo XIX, una España en la que debía ser muy complicado ser mujer y tener aspiraciones más allá de casarse y formar una familia.

Es curioso que, de alguna forma, fuera su padre quien le diera la idea, cuando lo que pretendía en realidad era disuadirla de su deseo de dedicarse a la escritura. Por lo visto, este le dijo que no malgastara su tiempo en tales asuntos, pues estaban reservados al género masculino y las mujeres no estaban capacitadas ni preparadas para ello a nivel intelectual.

Sin embargo, parece ser que Cecilia tenía las cosas muy claras, y, oculta tras el privilegio masculino que le proporcionaba el seudónimo, consiguió cumplir su deseo de ser escritora, convirtiéndose también en una de las primeras mujeres escritoras españolas. Murió en la ciudad de Sevilla en 1877.

2. Matilde Cherner (1833-1880)

 

 

Matilde Cherner fue una gran mujer y escritora española, aunque también destacó en el área del periodismo. Nació en la ciudad de Salamanca en el año 1833, y, bajo el pseudónimo de Rafael Luna, publicó sus primeras obras narrativas —Novelas que parecen dramas (1877), Las tres leyes (1878) Ocaso y aurora* (1878) y María Magdalena: estudio social (1880)— así como un gran número de ensayos y recensiones. ​

Además, escribió algunas obras teatrales firmadas ya con su nombre verdadero —Don Carlos de Austria y La Cruz— las cuales, según aseguró la escritora, fueron rechazadas para llevar a escena El haz de leña  (de Núñez de Arce) y Don Rodrigo (de Laserna) en su lugar. De hecho, estas obras trataban temas y asuntos muy similares a los incluidos por Matilde Cherner en las suyas. También escribió varias recensiones, como su Juicio crítico sobre las Novelas ejemplares de Cervantes; colaboró en La Ilustración de la Mujeruna revista madrileña de la época que planteaba temas educativos y sociales y que fue de las primeras en adoptar perspectivas feministas— ​ así como en La Ilustración Republicana Federal. ​ No dudó en escribir sobre asuntos controvertidos como la educación de la mujer, la prostitución o el acceso al poder.

Matilde Cherner ha sido descrita como una mujer “de ideas progresistas y claras y marcadas convicciones políticas” y también como una “republicana federal convencida”. Falleció en Madrid en 1880 a causa de un aneurisma, según indican distintas fuentes.

* Ocaso y aurora, fue una obra pensada para ser un serial para la prensa. Trata temas como la monarquía y el patriotismo, y centrándose en el impacto que los hechos históricos generan en la vida personal de los protagonistas, especialmente de las mujeres.” Con esta novela, Matilde recupera además su nombre real para la autoría de sus trabajos, eliminando así el seudónimo masculino. De alguna forma, este hecho lleva a la escritora a rescatar su identidad intelectual: mujer republicana, de ideas progresistas y marcada libertad de pensamiento.

3. María Lejárraga (1874-1974)

 

 

María Lejárraga fue una mujer novelista, ensayística, traductora y dramaturga española. Nación a finales del siglo XIX en el municipio riojano San Millán de la Cogolla, y, escondida tras el nombre de su marido Gregorio Martínez Serra, llegó a ser una escritora brillante, gran referente de la llamada Edad de Planta de la literatura española —periodo que abarca desde el año 1900 hasta el final de la Guerra Civil española. Murió exiliada en la ciudad de Buenos Aires en el año 1974.

Sin embargo, en estos tiempos en los que parece que estamos superando los cánones establecidos en épocas pasadas, la figura de María Lejárraga ha vuelto para quedarse. A día de hoy, es de sobra conocido, que, trabajos por los cuales fue su marido quien se llevó todo el mérito —como por ejemplo las adaptaciones a teatro de El sombrero de tres picos y El amor brujo, de Manuel de Falla— fueron en realidad escritos por María de la O Lejárraga. La recuperación de su identidad en las portadas de sus trabajos literarios, le devuelve el reconocimiento que nunca debió perder.

4. Carmen Martín Gaite (1925-2000)

 

 

Carmen Martín Gaite nació en Salamanca en el año 1925. Se licenció en Filosofía y Letras y al terminar, con solo 25 años, se trasladó a Madrid pata doctorarse. Se la relaciona con el grupo de mujeres escritoras españolas que destacaron en la narrativa de la llamada primera posguerra junto a pioneras como Ana María Matute, Carmen Laforet, Elena Soriano y Josefina Aldecoa.

Se estrenó como escritora con una novela corta titulada El balneario, la cual se publicó por primera vez en el año 1957 pese a haber recibido el Premio Café Gijón tres años antes. Entre visillos fue el trabajo que la llevó a consagrarse como escritora, además de su segunda novela. Se trata de un emocionante relato sobre los jóvenes de buena familia que vivían en una ciudad pequeña similar a la capital charra. Con esta obra obtuvo el Premio Nadal, en plena dictadura y bajo el seudónimo de Sofía Veloso —era el nombre de su abuela. El motivo que la llevó a no utilizar su nombre real fue que el entonces su marido —el famoso escritor Rafael Sánchez Ferlosio— también se presentaba al premio.

Carmen Martín Gaite ha sido una de las mejores escritoras españolas de todos los tiempos, llegando a rechazar un sillón en la Real Academia de la Lengua Española. Ganó numerosos premios y escribió hasta su muerte en Madrid en el año 2000.

5. Teresa de Escoriaza y Zabalza (1891-1968) 

 

 

Teresa de Escoriaza y Zabalza nació en San Sebastián el 7 de diciembre de 1891. Fue una estupenda periodista y escritora española que, con el fin de poder ganar visibilidad, usó puntualmente el pseudónimo masculino Félix de Haro.

Teresa de Escoriaza y Zabala destacó sobre todo como corresponsal durante la Guerra del Rif, pero también colaboró con distintas publicaciones como La Libertad, Mundo Gráfico o El Eco de Galicia. Además, se dice que fue ella quien dio el primer discurso feminista de la historia de España en un medio radiofónico. ​ También escribió un gran número de crónicas de guerra como Del dolor de la guerra (crónicas de la campaña de Marruecos) o El crisol de las razas.

Vivió mucho tiempo en Estados Unidos, donde se trasladó antes de la Guerra Civil y trabajó como profesora de español. Decidió volver a España unos años antes de morir en el año 1968.

Desde don Quijote, esperamos que hayáis disfrutado del artículo de hoy y aprovechamos también para desearos un feliz Día Internacional de la Mujer.

¿Hablamos?

Échale un vistazo a nuestros cursos y te ayudaremos a crear un presupuesto personalizado.